Teo no recuerda

Resulta que ayer me vio llegar.
– Anda, si te has comprado una moto.
“Pues claro… como si no supieras que tengo moto desde los dieciocho años.”
Entonces fui consciente de varias cosas. La primera es que Teo tiene cada vez menos problemas al olvidar. La segunda es que va olvidando, parece, de manera inmediatamente regresiva. Es decir, olvida primero lo que ocurrió después. Parece que Teo no recuerda lo de ayer. Parece que mañana olvidará lo de antes de ayer. Y pasado mañana no recordará lo del día anterior a antes de ayer.
Todo esto me provoca una sensación de sobrecogedora congoja.
Soy su hijo pequeño.